Arco único
Capítulo 2
Señal
Pasaron unas horas en el laboratorio, el Dr. Cole había revisado las pruebas de una paciente con cáncer en etapa terminal, para el ese tipo d situaciones eran incomodas.
Tomo los documentos y decidió salir a fumar un poco. No pidió más explicaciones a Angelo, sobre sus actividades en el laboratorio. Mientras caminaba en los pasillos del lugar buscando el área para fumar, se encontró con el jefe de médicos Blake.
- ¿Cómo va todo en el primer día?
- Exactamente no es lo que quisiera para el primer día.
Respondió el oncólogo mientras sujetaba los papeles fuertemente con su mano.
- ¿Son los estudios de la paciente que ingresara mañana?
- Si…….
- Parece que no te agrada la idea.
- No me agrada la idea de ayudar a alguien a terminar así.
- ¿Qué recomendarías?
Cole pensé en las posibilidades, para que el paciente pudiera extender su vida.
- Tal vez, con una quimioterapia más agresiva, y tal vez un tratamiento en la piel, y amputando la pierna más afectada, podría extender su vida un par de años.
El silencio se hizo presente después de ese comentario, los médicos quedaron de pie, sin ninguna reacción.
- Te mostrare el área para fumadores, sígueme.
- Sí.
Caminaron hasta las escaleras, después de subirlas el Dr. Blake mostro la habitación con un letrero, al abrirla, solo había unas sillas y una mesa en el lugar, y un extractor de aire colocado en una parte alta.
Ambos tomaron asiento, Cole puso cenicero en medio de los dos y saco una cajetilla de cigarrillos, ofreció uno a su acompañante pero este se negó.
- Lo deje hace mucho tiempo.
- A mí tampoco me gusta, pero calma mis nervios.
- Deberías probar otras cosas.
- Suenas a mi novia.
Dejando los papeles en la mesa, Cole tomo un cigarrillo y lo coloco en su boca. Cuando este busco su encendedor, el Dr. Blake ya tenía el suyo en la mano y encendido.
- Dijiste que lo habías dejado.
- Con los años aprende que tener fósforos o un encendedor puede ser muy necesario.
- Ahora suenas como mi abuelo.
El medico dio la primera bocanada al cigarrillo, después el humo salió de sus labios con forma de un aro.
- ¿Eso también lo enseñan en la facultad?
- No, al menos no directamente.
- Los adultos y sus juegos.
- Ciertamente.
La mirada del Dr. Blake se posó en el cigarrillo, y en como la llama consumía el contenido.
- Crees que realmente extendería su vida o extendería su agonía, en tratamiento agresivo.
- Si lo vez desde cierto punto de vista solo es postergar lo inevitable.
Respondía el Cole después de sacudir el cigarrillo, para que la ceniza callera.
- Pero si lo vez desde otro punto de vista, busca luchar por su vida.
- Y esa lucha tendrá un final, bueno o malo pero la tendrá.
Su compañía ahora era la que le respondía.
- He visto miles de enfermedades, y como se llevan poco a las personas que uno aprecia. Pero también a las personas desconocidas. La muerte no distingue si quieres luchar por tu vida o no.
Quien fumaba inhalo profundamente, el cigarrillo que estaba en sus labios se quemó más rápido, después este echo la cabeza hacia atrás y saco todo el humo como si imitara a un volcán, sacando una humareda.
- La mente humana es más difícil de entender, la muerte no espera a nadie es cierto, pero todos queremos permanecer el mayor tiempo con vida.
Cole Lander miro directamente a los ojos de su compañero.
- ¿Y qué pasa cuando buscas la muerte o la muerte te busca a ti?
- Hay gente que la abraza sin temor.
El cigarrillo se había terminado, Cole tomo la colilla y aplasto con fuerza en el cenicero, para a pagarlo.
- Entonces, esa gente solo quiere dejar de sufrir, pero de una manera equivocada.
- ¿Quién te asegura que con la muerte el sufrimiento se termina?
El Dr. Blake se puso de pie y abrió la puerta de la habitación.
- Hay más cosas en la muerte, de lo que puedas imaginar, a veces parece más abrumadora. No solo para los que sigan con vida, sino también para el que parte.
- Empiezas hablar como si fueras a morir muy pronto.
Tomando otro cigarrillo de la cajetilla, Lander contestaba la mención del otro médico.
- Abecés pienso que es un deseo reprimido que tengo desde hace varios años.
La puerta se cerró, el desconcierto del hombre que se había quedado fumando era grande con esa última frase, aunque su dolor de cabeza por la resaca no le permitía pensar con más claridad.
lunes, 12 de octubre de 2015
miércoles, 30 de septiembre de 2015
Arco Único Capítulo 1. La droga
Arco 2.
Capítulo Final
Un dolor punzante, podía sentir Lander en la cabeza, como si el sonido del despertador fuera una gran campana sonando a pocos centímetros de su cama.
Cuando se pudo poner de pie, escucho como una botella de cerveza rodaba, la acaba de golpear con el pie. Camino hacia el baño, abriendo la llave, para que el agua fría comenzara a caer, entro sin basilar, aun vestía su ropa de el día de ayer, lo único que había quitado eran los zapatos. Poco a poco sentía como la ropa se hacía pesada, Lander comenzó a quitarse la ropa, no era la primera vez que se tenía que dar un baño así, ser médico a veces hacia que se recurriera a métodos pocos prácticos para algunos, para cumplir las jornadas.
Salió de la bañera y camino de nuevo a la habitación, busco una toalla y ropa limpia, busco en la cocina algo de café y en el botiquín del baño unas aspirinas. Después de consumir la mezcla, tomo su cartera y un maletín.
Llamo al ascensor, sonó una campana indicando que el transporte había llegado, presiono el botón para bajar al estacionamiento, se cerraron las puertas y sintió como este se ponía en movimiento. Por un momento sintió nauseas aun tenia resaca.
Las puertas se abrieron de nuevo y a unos pasos estaba Costa con un termo en la mano. Cuando este lo vio, se llevó la mano a la cara.
- Veo que conociste a Gontz.
Lander movió las manos en señal de que se bajara la voz, aun no hacían efecto los analgésicos.
- ¿Y te dijo algo?
- No lo recuerdo, solo sé que él no se veía afectado por tantas cervezas.
- Bueno solo vamos a trabajar.
Los dos hombres se dirigieron al auto, abrieron las puertas y subieron a él.
Arco Único
Capítulo 1.
La droga
La mañana de Lander continuaba mal, el dolor de cabeza se iba y regresaba, era la peor resaca de su vida.
- Al parecer fuiste otra víctima de la novatada de Gontz.
Shannon miraba el semblante del médico mientras le mostraba las habitaciones de la clínica.
- Al menos no soy el primero. Eso me hubiera causado más pena.
En planta baja entraron a una habitación que contaba con una esclusa, la asistente señalo para que entraran en ella, por un momento Lander sintió un cosquilleo mientras lo descontaminaban. Al terminar la esclusa se abrió, para dar paso al laboratorio, este era algo espacioso, pero no tan grande como el Hospital de especialidades de Suiza.
- Bienvenidos a mi humilde morada.
Angelo Gontz se encontraba sentado en una silla, al lado de un microscopio, sin señal que este sufriera una resaca.
- Enserio que mal te vez Lander.
- No todos nacieron para beber.
La chica con un tono de regaño, se dirigió al hombre que estaba en el laboratorio con una sonrisa de oreja a oreja.
- Bien traje a Lander para que pueda revisar las muestras de la paciente que ingresara pasado mañana.
Shannon señalo una lista que estaba en un cuadro de corcho. Al parecer era la lista de pendientes del laboratorio.
- Espero que te pongas al corriente con las entrega de análisis el día de hoy.
- Calma, ya todos los resultados están entregados, veras el memo que envié para indicarlo.
Contestaba Angelo de manera muy calmada.
La bella mujer que me había llevado al laboratorio salió muy molesta, me quede un momento en silencio frente a mi anfitrión.
- ¿Cómo va tu resaca?
- Fatal, que tipo de monstro eres para resistir tanto alcohol.
- Algunos nacimos para bebernos el mundo.
Lander miro a detalle el laboratorio y noto un refrigerador aparte del que se guardan las muestras, aunque en este era muy raro, ya que en vez de estar iluminado con luz normalmente que se utiliza, las lámparas podían verse pintadas de negro.
- ¡Notaste nuestra mezcla especial!
- ¿Qué es lo que contiene?
Gontz se impulsó con la piernas, para que la silla en la que estaba sentado, se moviera, las ruedas de esta se deslizaron hasta el lugar en el que se encontraba Cole Lander.
- Este es nuestro “medicamento”, para poder ayudar a las personas a emprender su lago viaje. Solo que no puede exponerse a la luz solar o algún tipo de luz. Esta hace que pierda las propiedades.
- ¿Entonces como la transportan?
El hombre saco un contenedor en forma de una lata, parecía un refresco enlatado. Aunque la tapa era de color negro, y solo quedaba el hueco para insertar la ampolleta.
- La lata contiene una sustancia, que la refrigeramos 12 horas antes para que esta se encuentre a menos cinco grados, usamos lentes de visión nocturna para la fabricación y embazado del “medicamento”. Ya que todo el proceso se lleva con luces negras, el laboratorio se convierte como un cuarto oscuro, solo que no usamos tampoco la luz roja.
Lander reviso la lata con más cuidado, noto un hule que cubría la entrada para la ampolleta, la tapa se podía retirar, solo quedaría el espacio para que la aguja entrara.
- Y entonces como la aplican, si las jeringas son transparentes.
El medico abrió un cajón y saco un instrumento también de color negro.
- La jeringa también es de color negro, todo se les explica a los familiares, la inyección se pone directamente en las venas, no puede ser inyectado de otra forma.
- Como lo platique con Graff, sus procedimientos tienen demasiados huecos.
- Eso mi amigo, es algo que descubrirás con los días.
Capítulo Final
Un dolor punzante, podía sentir Lander en la cabeza, como si el sonido del despertador fuera una gran campana sonando a pocos centímetros de su cama.
Cuando se pudo poner de pie, escucho como una botella de cerveza rodaba, la acaba de golpear con el pie. Camino hacia el baño, abriendo la llave, para que el agua fría comenzara a caer, entro sin basilar, aun vestía su ropa de el día de ayer, lo único que había quitado eran los zapatos. Poco a poco sentía como la ropa se hacía pesada, Lander comenzó a quitarse la ropa, no era la primera vez que se tenía que dar un baño así, ser médico a veces hacia que se recurriera a métodos pocos prácticos para algunos, para cumplir las jornadas.
Salió de la bañera y camino de nuevo a la habitación, busco una toalla y ropa limpia, busco en la cocina algo de café y en el botiquín del baño unas aspirinas. Después de consumir la mezcla, tomo su cartera y un maletín.
Llamo al ascensor, sonó una campana indicando que el transporte había llegado, presiono el botón para bajar al estacionamiento, se cerraron las puertas y sintió como este se ponía en movimiento. Por un momento sintió nauseas aun tenia resaca.
Las puertas se abrieron de nuevo y a unos pasos estaba Costa con un termo en la mano. Cuando este lo vio, se llevó la mano a la cara.
- Veo que conociste a Gontz.
Lander movió las manos en señal de que se bajara la voz, aun no hacían efecto los analgésicos.
- ¿Y te dijo algo?
- No lo recuerdo, solo sé que él no se veía afectado por tantas cervezas.
- Bueno solo vamos a trabajar.
Los dos hombres se dirigieron al auto, abrieron las puertas y subieron a él.
Arco Único
Capítulo 1.
La droga
La mañana de Lander continuaba mal, el dolor de cabeza se iba y regresaba, era la peor resaca de su vida.
- Al parecer fuiste otra víctima de la novatada de Gontz.
Shannon miraba el semblante del médico mientras le mostraba las habitaciones de la clínica.
- Al menos no soy el primero. Eso me hubiera causado más pena.
En planta baja entraron a una habitación que contaba con una esclusa, la asistente señalo para que entraran en ella, por un momento Lander sintió un cosquilleo mientras lo descontaminaban. Al terminar la esclusa se abrió, para dar paso al laboratorio, este era algo espacioso, pero no tan grande como el Hospital de especialidades de Suiza.
- Bienvenidos a mi humilde morada.
Angelo Gontz se encontraba sentado en una silla, al lado de un microscopio, sin señal que este sufriera una resaca.
- Enserio que mal te vez Lander.
- No todos nacieron para beber.
La chica con un tono de regaño, se dirigió al hombre que estaba en el laboratorio con una sonrisa de oreja a oreja.
- Bien traje a Lander para que pueda revisar las muestras de la paciente que ingresara pasado mañana.
Shannon señalo una lista que estaba en un cuadro de corcho. Al parecer era la lista de pendientes del laboratorio.
- Espero que te pongas al corriente con las entrega de análisis el día de hoy.
- Calma, ya todos los resultados están entregados, veras el memo que envié para indicarlo.
Contestaba Angelo de manera muy calmada.
La bella mujer que me había llevado al laboratorio salió muy molesta, me quede un momento en silencio frente a mi anfitrión.
- ¿Cómo va tu resaca?
- Fatal, que tipo de monstro eres para resistir tanto alcohol.
- Algunos nacimos para bebernos el mundo.
Lander miro a detalle el laboratorio y noto un refrigerador aparte del que se guardan las muestras, aunque en este era muy raro, ya que en vez de estar iluminado con luz normalmente que se utiliza, las lámparas podían verse pintadas de negro.
- ¡Notaste nuestra mezcla especial!
- ¿Qué es lo que contiene?
Gontz se impulsó con la piernas, para que la silla en la que estaba sentado, se moviera, las ruedas de esta se deslizaron hasta el lugar en el que se encontraba Cole Lander.
- Este es nuestro “medicamento”, para poder ayudar a las personas a emprender su lago viaje. Solo que no puede exponerse a la luz solar o algún tipo de luz. Esta hace que pierda las propiedades.
- ¿Entonces como la transportan?
El hombre saco un contenedor en forma de una lata, parecía un refresco enlatado. Aunque la tapa era de color negro, y solo quedaba el hueco para insertar la ampolleta.
- La lata contiene una sustancia, que la refrigeramos 12 horas antes para que esta se encuentre a menos cinco grados, usamos lentes de visión nocturna para la fabricación y embazado del “medicamento”. Ya que todo el proceso se lleva con luces negras, el laboratorio se convierte como un cuarto oscuro, solo que no usamos tampoco la luz roja.
Lander reviso la lata con más cuidado, noto un hule que cubría la entrada para la ampolleta, la tapa se podía retirar, solo quedaría el espacio para que la aguja entrara.
- Y entonces como la aplican, si las jeringas son transparentes.
El medico abrió un cajón y saco un instrumento también de color negro.
- La jeringa también es de color negro, todo se les explica a los familiares, la inyección se pone directamente en las venas, no puede ser inyectado de otra forma.
- Como lo platique con Graff, sus procedimientos tienen demasiados huecos.
- Eso mi amigo, es algo que descubrirás con los días.
viernes, 25 de septiembre de 2015
Arco 2. Capítulo Final
Arco 2.
Capítulo Final
Un dolor punzante, podía sentir Lander en la cabeza, como si el sonido del despertador fuera una gran campana sonando a pocos centímetros de su cama.
Cuando se pudo poner de pie, escucho como una botella de cerveza rodaba, la acaba de golpear con el pie. Camino hacia el baño, abriendo la llave, para que el agua fría comenzara a caer, entro sin basilar, aun vestía su ropa de el día de ayer, lo único que había quitado eran los zapatos. Poco a poco sentía como la ropa se hacía pesada, Lander comenzó a quitarse la ropa, no era la primera vez que se tenía que dar un baño así, ser médico a veces hacia que se recurriera a métodos pocos prácticos para algunos, para cumplir las jornadas.
Salió de la bañera y camino de nuevo a la habitación, busco una toalla y ropa limpia, busco en la cocina algo de café y en el botiquín del baño unas aspirinas. Después de consumir la mezcla, tomo su cartera y un maletín.
Llamo al ascensor, sonó una campana indicando que el transporte había llegado, presiono el botón para bajar al estacionamiento, se cerraron las puertas y sintió como este se ponía en movimiento. Por un momento sintió nauseas aun tenia resaca.
Las puertas se abrieron de nuevo y a unos pasos estaba Costa con un termo en la mano. Cuando este lo vio, se llevó la mano a la cara.
- Veo que conociste a Gontz.
Lander movió las manos en señal de que se bajara la voz, aun no hacían efecto los analgésicos.
- ¿Y te dijo algo?
- No lo recuerdo, solo sé que él no se veía afectado por tantas cervezas.
- Bueno solo vamos a trabajar.
Los dos hombres se dirigieron al auto, abrieron las puertas y subieron a él.
Capítulo Final
Un dolor punzante, podía sentir Lander en la cabeza, como si el sonido del despertador fuera una gran campana sonando a pocos centímetros de su cama.
Cuando se pudo poner de pie, escucho como una botella de cerveza rodaba, la acaba de golpear con el pie. Camino hacia el baño, abriendo la llave, para que el agua fría comenzara a caer, entro sin basilar, aun vestía su ropa de el día de ayer, lo único que había quitado eran los zapatos. Poco a poco sentía como la ropa se hacía pesada, Lander comenzó a quitarse la ropa, no era la primera vez que se tenía que dar un baño así, ser médico a veces hacia que se recurriera a métodos pocos prácticos para algunos, para cumplir las jornadas.
Salió de la bañera y camino de nuevo a la habitación, busco una toalla y ropa limpia, busco en la cocina algo de café y en el botiquín del baño unas aspirinas. Después de consumir la mezcla, tomo su cartera y un maletín.
Llamo al ascensor, sonó una campana indicando que el transporte había llegado, presiono el botón para bajar al estacionamiento, se cerraron las puertas y sintió como este se ponía en movimiento. Por un momento sintió nauseas aun tenia resaca.
Las puertas se abrieron de nuevo y a unos pasos estaba Costa con un termo en la mano. Cuando este lo vio, se llevó la mano a la cara.
- Veo que conociste a Gontz.
Lander movió las manos en señal de que se bajara la voz, aun no hacían efecto los analgésicos.
- ¿Y te dijo algo?
- No lo recuerdo, solo sé que él no se veía afectado por tantas cervezas.
- Bueno solo vamos a trabajar.
Los dos hombres se dirigieron al auto, abrieron las puertas y subieron a él.
martes, 22 de septiembre de 2015
Capitulo Final Arco 1
Arco 1
Capítulo Final
Dos personas se encontraban sentadas en la mesa donde se había llevado la junta unas horas antes.
- Y que te parece el chico.
- Tiene mucho apego a la vida.
- Me recuerda a una persona.
- Eso fue hace muchos años atrás.
La penumbra se había apropiado del lugar, poco se podía apreciar de su alrededor, las figuras que estaban sentadas, al parecer no tenían dificultad para lograr distinguirse.
- Pero crees que tanga potencial.
- Pronto lo veremos.
- ¿Cómo lo pondrás aprueba?
- Dejare algunas pistas, si esta da con lo que tenemos aquí, tal vez logre el proceso.
- ¿Y si no?
- Se ira como los otros.
Un golpe se escuchó en la mesa, una de las personas la había golpeado con el puño.
- ¿Por qué motivo quieres uno más?
- Perdimos a uno hace poco.
- Fue su decisión, no soporto la soledad.
- ¿Te sientes solo Blake?
La silla cayó al suelo, un cuerpo se movió en la penumbra, cuando este abrió la puerta, la luna ilumino su rostro.
- Jamás me he sentido solo, pero si confundido.
Capítulo Final
Dos personas se encontraban sentadas en la mesa donde se había llevado la junta unas horas antes.
- Y que te parece el chico.
- Tiene mucho apego a la vida.
- Me recuerda a una persona.
- Eso fue hace muchos años atrás.
La penumbra se había apropiado del lugar, poco se podía apreciar de su alrededor, las figuras que estaban sentadas, al parecer no tenían dificultad para lograr distinguirse.
- Pero crees que tanga potencial.
- Pronto lo veremos.
- ¿Cómo lo pondrás aprueba?
- Dejare algunas pistas, si esta da con lo que tenemos aquí, tal vez logre el proceso.
- ¿Y si no?
- Se ira como los otros.
Un golpe se escuchó en la mesa, una de las personas la había golpeado con el puño.
- ¿Por qué motivo quieres uno más?
- Perdimos a uno hace poco.
- Fue su decisión, no soporto la soledad.
- ¿Te sientes solo Blake?
La silla cayó al suelo, un cuerpo se movió en la penumbra, cuando este abrió la puerta, la luna ilumino su rostro.
- Jamás me he sentido solo, pero si confundido.
Arco 2.
Capítulo 6.
Un nuevo amanecer.
La noche había llegado, Lander se dirigía con Pedro Costa al complejo de departamentos, para que se instalara y pudiera descansar esa noche.
- Lander, ¿estas comprometido?
- ¿Por qué lo preguntas?
- Tienes cara de que te hace falta una mujer.
- Como puedes decir eso, con solo ver mi rostro.
- La experiencia de los años.
Costa le parecía agradable, o tal vez solo quería ser amable con el nuevo, pero aun así su conversación hacia que el cansancio le fuera más llevadero.
Al llegar a la residencia se podía ver un edificio bastante amplio, con varios departamentos.
- Los jefes sí que tienen dinero.
- Son buenos inversionistas. Contesto Costa.
- Te llevare a tu habitación.
Ellos habían hecho el viaje en el auto de Pedro, al entrar al estacionamiento, Lander vio que tenían elevador. Desde el estacionamiento, parecía un hotel de lujo, como unos médicos podían pagar un edificio de tal magnitud, algo poco pensable por el trabajo que realizan.
Ambos caminaron hacia el ascensor, Lander miro el número de pisos, el edificio constaba de 8, parecía más un lugar de oficinas que departamentos.
- Hay dos departamentos por piso, y contando la planta baja son 9 pisos.
Parecía que a Lander le leyeran la mente, o simplemente noto que observaba el número de botones en la consola, Costa presiono el botón del tercer piso, Lander sintió por un momento un vacío en el estómago al sentir como el elevador comenzaba a subir.
- Solo te quiero dar una advertencia, si tu vecino toca la puerta, no le abras.
Esa frase le pareció extraña a Lander, que no atendiera a la puerta, acaso el vecino tenia mala fama.
Al llegar al tercer piso, Costa le entrego las llaves con el número cinco, la puerta de la izquierda sería su nueva residencia temporal. Al entrar las luces se encendieron, los ojos de Lander fueron deslumbrados por un momento, Dejo sus maletas en lo que era una pequeña sala, Costa desde la puerta decía algo, pero poca atención recibía.
- Mañana a las nueve de la mañana te veré en el estacionamiento, te llevare a la clínica.
- Si, nueve, entendido.
Escucho un sonido cuando se cerró la puerta, el lugar era algo silencioso, ya que las veces que podía llegar a casa siempre estaba Eline, casi siempre con la radio encendida y con música de los Beatles, que al le parecía espantosa, pero a su compañera le fascinaba.
Lander exploraba con la mirada en departamento, al lado de la sala un comedor para 4 personas estaba cerca de un ventanal, también pudo ver una barra y un arco que permitía ver una cocina completa, camino hasta el refrigerador, ya había algunos de productos, huevos, leche, un poco de carne, entre otras cosas, Eline siempre tenía verduras y frutas aparte de esto, no le permitía salir sin al menos desayunar un poco de fruta y un poco de cereal.
Siguió caminando, un pasillo pudo encontrando tres puertas, dos de estas eran habitaciones pero solo una tenia cama y un ropero, no tenían televisión o radio, la otra era un baño completo, una tina bastante amplia.
Fue por su maleta e ingreso a la habitación, comenzó a desempacar, tomo su bata y la coloco en un gancho, no tenía alguna plancha así que esperaba que no se notaran las arrugas en ella.
Cuando estaba a punto de terminar el sonido del timbre lo saco de sus acciones, camino hacia ella, mirando atreves de la mirilla un tipo algo bajito de estatura, su piel era pálida, su cabello alborotado como recién levantado.
- Si, diga que quiere.
- ¡Hola! Soy tu vecino, puedo pasar a presentarme.
- Dame un momento abriré la puerta.
Cuando Lander abrió la puerta abrió la puerta un tipo de rodillas estaba enfrente de él, esta se levantó, tenía la misma estatura que él.
- Celebremos tu llegada.
- Como dices. Lander contesto algo extrañado.
El extraño mostró una caja de cervezas mientras abrazaba a Lander y entraban al departamento, se escuchó como la puerta se cerraba tras de ellos.
Capítulo 6.
Un nuevo amanecer.
La noche había llegado, Lander se dirigía con Pedro Costa al complejo de departamentos, para que se instalara y pudiera descansar esa noche.
- Lander, ¿estas comprometido?
- ¿Por qué lo preguntas?
- Tienes cara de que te hace falta una mujer.
- Como puedes decir eso, con solo ver mi rostro.
- La experiencia de los años.
Costa le parecía agradable, o tal vez solo quería ser amable con el nuevo, pero aun así su conversación hacia que el cansancio le fuera más llevadero.
Al llegar a la residencia se podía ver un edificio bastante amplio, con varios departamentos.
- Los jefes sí que tienen dinero.
- Son buenos inversionistas. Contesto Costa.
- Te llevare a tu habitación.
Ellos habían hecho el viaje en el auto de Pedro, al entrar al estacionamiento, Lander vio que tenían elevador. Desde el estacionamiento, parecía un hotel de lujo, como unos médicos podían pagar un edificio de tal magnitud, algo poco pensable por el trabajo que realizan.
Ambos caminaron hacia el ascensor, Lander miro el número de pisos, el edificio constaba de 8, parecía más un lugar de oficinas que departamentos.
- Hay dos departamentos por piso, y contando la planta baja son 9 pisos.
Parecía que a Lander le leyeran la mente, o simplemente noto que observaba el número de botones en la consola, Costa presiono el botón del tercer piso, Lander sintió por un momento un vacío en el estómago al sentir como el elevador comenzaba a subir.
- Solo te quiero dar una advertencia, si tu vecino toca la puerta, no le abras.
Esa frase le pareció extraña a Lander, que no atendiera a la puerta, acaso el vecino tenia mala fama.
Al llegar al tercer piso, Costa le entrego las llaves con el número cinco, la puerta de la izquierda sería su nueva residencia temporal. Al entrar las luces se encendieron, los ojos de Lander fueron deslumbrados por un momento, Dejo sus maletas en lo que era una pequeña sala, Costa desde la puerta decía algo, pero poca atención recibía.
- Mañana a las nueve de la mañana te veré en el estacionamiento, te llevare a la clínica.
- Si, nueve, entendido.
Escucho un sonido cuando se cerró la puerta, el lugar era algo silencioso, ya que las veces que podía llegar a casa siempre estaba Eline, casi siempre con la radio encendida y con música de los Beatles, que al le parecía espantosa, pero a su compañera le fascinaba.
Lander exploraba con la mirada en departamento, al lado de la sala un comedor para 4 personas estaba cerca de un ventanal, también pudo ver una barra y un arco que permitía ver una cocina completa, camino hasta el refrigerador, ya había algunos de productos, huevos, leche, un poco de carne, entre otras cosas, Eline siempre tenía verduras y frutas aparte de esto, no le permitía salir sin al menos desayunar un poco de fruta y un poco de cereal.
Siguió caminando, un pasillo pudo encontrando tres puertas, dos de estas eran habitaciones pero solo una tenia cama y un ropero, no tenían televisión o radio, la otra era un baño completo, una tina bastante amplia.
Fue por su maleta e ingreso a la habitación, comenzó a desempacar, tomo su bata y la coloco en un gancho, no tenía alguna plancha así que esperaba que no se notaran las arrugas en ella.
Cuando estaba a punto de terminar el sonido del timbre lo saco de sus acciones, camino hacia ella, mirando atreves de la mirilla un tipo algo bajito de estatura, su piel era pálida, su cabello alborotado como recién levantado.
- Si, diga que quiere.
- ¡Hola! Soy tu vecino, puedo pasar a presentarme.
- Dame un momento abriré la puerta.
Cuando Lander abrió la puerta abrió la puerta un tipo de rodillas estaba enfrente de él, esta se levantó, tenía la misma estatura que él.
- Celebremos tu llegada.
- Como dices. Lander contesto algo extrañado.
El extraño mostró una caja de cervezas mientras abrazaba a Lander y entraban al departamento, se escuchó como la puerta se cerraba tras de ellos.
sábado, 19 de septiembre de 2015
Pensamientos Random
El alma humana, intenta comprender la belleza del universo, cuando no comprende la de la tierra.
Los hombres al avanzar los tiempos, que la belleza de la mujer aveces esta en su simpleza.
Se busca
SE BUSCA
Alusivo a la melodía Se Busca de Doogy Degli Armonium
Dulce dama de labios carmesí,
De delicada y bella figura,
Tu rostro muestra duda,
De quien está enfrente de ti.
Miras sus ojos de dulzura,
Récores su piel con curiosidad,
Sus manos reflejadas están,
Pierde sentido el lugar.
No entiendes la razón,
De su risa y llanto a la par,
Ese despertar de sentimientos,
Que al corazón da.
Dulce dama reflejada estas,
En el espejo de tu alma,
Buscándote en la inmensidad,
De pensamientos que creaste ya.
Olvida juicios absurdos,
Enriquece tu alma,
Y refleja quien verdad,
Quien quieres encontrar.
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